elespejo1.0: 90 años del Partido Comunista Rumano.
Como Blogger/Google ya me la han jugado en varias ocasiones también me podrán encontrar en http://elespejo1punto0.wordpress.com/

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Aquí, puedes acceder al Periódico del movimiento 15-M en Sol http://madrid.tomalaplaza.net/files/2011/06/15m-news.pdfI ncluye las propuestas de las distintas acampadas, movilización contra los desahucios, etc

lunes, 16 de mayo de 2011

90 años del Partido Comunista Rumano.




Extraído de Un Vallekano en Rumanía
(
http://imbratisare.blogspot.com)

Entre el 30 de enero y el 3 de febrero de 1921, tras el regreso de la delegación enviada por el Partido Social Demócrata de Rumania a Moscú, tras la creación de la III Internacional Socialista, a la que solicitaron adherirse, se llevan a cabo las reuniones donde se discute la adhesion o no a esta.

El triunfo de la Revolución Bolchevique de 1917 había dado esperanza a los trabajadores de todo el mundo y el movimiento socialista vive momentos de agitación y gran desarrollo. Rumania no se queda atrás.

Tras la negativa de una parte de los socialdemócratas rumanos a formar parte de la Internacional, se decide la ruptura y la convocatoria del I Congreso del que se llamara Partido Comunista Rumano, que tiene lugar clandestinamente el domingo 8 de mayo de 1921 (hace 90 años), en Bucarest. Participaron 77 delegados de todo el país (ya formado, desde principios de 1919, por los tres territorios históricamente independientes que forman hoy Rumania (Transilvania, Moldova y Valaquia).

Poco antes, como se ha dicho mas arriba, en el Consejo General del Partido Social Demócrata se había producido la ruptura, debido a que gran parte de los reformistas de este partido se habían negado a afiliarse a la Internacional. Así, en el Congreso del 8 de mayo de 1921 se constituye el Partido Comunista Rumano. Inmediatamente después de la escisión el PCR se afilió a la III Internacional, tras votarse por unanimidad la adhesión. Entre los asistentes al Congreso de fundación estuvieron Ana Pauker, Gheorge Critescu, Elek Klobos, Dumitru Grofu, Constantin Gheorghian, Th. Iordachescu, Dumitru Stoiculescu, Stefan Benedec, Gheorghe Stoica, Petru Groza o Gheorghiu-Dej, Boris Stefanov y tantos otros.

Las autoridades no veían con complacencia que los obreros que les daban de comer y mantenían la vida parásita de la oligarquía se organizaran para cambiar las cosas, así que el 12 de mayo, cuatro días despues del inicio del Congreso, la policía irrumpe en el Club Socialista, en la calle Sf. Ionica, 12, donde tenía lugar la reunion. Todos los asistentes son arrestados porque el orden del día incluye la discusión de la adhesion a la III Internacional (considerada por las clases dominantes un peligro para sus privilegios, con la escusa de injerencia exterior). Esa prohibición fue lo que llevó al PSDR a rechazar la discusión de la afiliación, lo que provocó la ruptura y la creación del PCR.

Los 51 delegados (de 77) que habían votado la afiliación sin reservas a la III Internacional son encerrados en las prisiones de Jilava y Vacaresti. Durante el año 1921 las autoridades planean escarmentar a los comunistas para acabar con lo que consideran una amenaza (para la oligarquía lo era).

Aunque no lo consiguió, y los comunistas estuvieron un tiempo sin tener que esconderse en la clandestinidad, en 1924 el PCR fue prohibido por el gobierno liberal, acusándole de antipatriota, por actuar a las ordenes de Moscú. El motivo que hizo estallar la mecha y la represión fue la revuelta campesina de Tatar-Bunar, en la actual Ucrania, entonces adherida a Rumania tras la intervención del ejercito rumano en la Guerra Civil Rusa contrarrevolucionaria. En Tatar-Bunar empezó el 15 septiembre de 1924, una revuelta armada contra las autoridades rumanas, bajo la dirección del Partido Comunista de Basarabia, a cuyo frente estaba Andrei I. Kliușnikov (conocido como Nenin). El 16 de septiembre los rebeldes tomaron el poder y formaron un Comité Revolucionario que proclamó el poder soviético. A pesar de su derrota, la revuelta de los obreros y campesinos de Tatar-Bunar metió el miedo en el cuerpo en los aristoóratas y burgueses rumanos, que decidieron prohibir el Partido Comunista en todo Rumania.

Hasta agosto de 1944 permaneció prohibido, con bastante poca afiliación (normal en un partido perseguido por las fuerzas del orden). Las dificultades vividas por sus miembros en este periodo, muchos de ellos encarcelados o exiliados a Moscú, no impidio que tanto desde dentro como desde fuera del país, sus integrantes no cesaran en la lucha por transformar la Rumania de los boyardos en una nación transformadora y socialista.

En su historia sus secretarios generales fueron los siguientes: Gheorghe Cristescu (1921-1924); Elek Köblős (1924-1927); Vitali Holostenco (1927-1931); Alexander Stefanski (1931-1936); Boris Stefanov (1936-1940); Ştefan Foris (1940-1944); Gheorghe Gheorghiu-Dej (1945-1954); Gheorghe Apostol (1954-1955); Gheorghe Gheorghiu-Dej (1955-1965) y Nicolae Ceauşescu (1965-1989).

Desde 1944 bajo la dirección del Partido Comunista, que pasó a llamarse hasta los años 60 Partido de los Trabajadores, en coalición con otros partidos de la izquierda rumana, los trabajadores rumanos construyeron un país muy diferente, dejando atras la Rumania semifeudal dominada por el interés de boyardos y aristócratas, y logrando un pais rico, industrial, pujante , en el que se alcanzaron metas económicas y sociales inimaginables antes y que hoy, tras la vuelta atras desde la contrarrevolucion capitalista, son un lejano recuerdo para muchos de los rumanos obligados a huir del país para encontrar trabajo o de los que permanecen en su tierra sobreviviendo como pueden.

A mediados de 1989 Rumania logró liberarse de todas sus dependencias económicas frente a los organismos internacionales y políticas frente al cada vez más procapitalita Kremlin, transformarse en un país totalmente independiente, sin deudas y con un envidiable potencial económico. Por todo ello, como escarmiento ejemplar para todos los que quisieran imitarlo (vease hoy Libia) Ceausescu fue castigado y Rumania también, siendo destruida toda su potente industria y su rica agricultura para dejar el país convertido en un mercado fácil para las metropolis económicas.

Tras el golpe de estado de finales de 1989, en fin, el capitalismo fue reinstaurado y el poder retomado por la oligarquía económica y multinacional. 22 años después el "comunismo" continúa incluido en la Constitución Rumana como "un peligro" para la "estabilidad", y los partidos socialistas siguen encontrando múltiples obstaculos para su reconstitución, a la vez que son invisibilizados y anatemizados por el aparato de propaganda del capital (los grupos mediáticos). Todo ello a pesar de que las encuestas muestran como cada día con más fuerza una gran mayoría de los rumanos reconocen que en el Socialismo vivían mejor y que el Capitalismo sólo beneficia a unos pocos.

90 años después el recuerdo del PCR, a pesar de los muchos defectos que pudo tener, sigue vivo, especialmente para todos aquellos que sufren en primera persona los efectos de la instauración del capitalismo, sino, como dijo el Che Guevara, por todos aquellos que son hermanos en la indignación ante la injusticia. Así que, y como sabemos, por muchos esfuerzos que hagan los criminales, podrán matar al mensajero, pero nunca podrán acabar con la idea.



"EL SIGLO XXI SERÁ COMUNISTA O NO SERÁ"

ARTÍCULOS Y ENTREVITAS DEL DIRIGENTE COMUNISTA RUMANO VIRGIL ZGABANU

Virgil Zbaganu murió por intentar mantener vivo el Partido Comunista Rumano después de la contrarrevolución de diciembre de 1989. Ante el abandono general y los miles de oportunistas que se pasaron a los nuevos partidos representativos en el nuevo sistema de explotación capitalista, Zbaganu intentó mantener la lucha desde el partido comunista al que siempre había pertenecido, y en el que todavía creía.

Esto no significa que fuera admirador de Ceausescu, contra el que salió a la calle en los días previos a la navidad de 1989, sino que, en un acto de coherencia poco habitual en esos tiempos, no renunció a su ideología, y se mantuvo firme creyendo que los obreros rumanos necesitaban que su partido, el comunista, continuara existiendo para luchar contra el saqueo capitalista que en 1990, cuando se decide volver a constituir el PCR, ya habia empezado a desmantelar toda la estructura productiva, toda la riqueza, de Rumanía.

Su intento, que tuvo ciertas repercusiones mediáticas, y que provocó que algunos periódicos de tirada nacional le entrevistaran, a veces para ridiculizar sus esfuerzos, aglutinó a otros comunistas que no corrieron a ocupar posisiones en los partidos capitalistas, y creó suficiente temor en el gobierno como para que Virgil sufriera un lamentable accidente que acabaría con su vida.

Así en agosto de 1992 fue atropellado por un tren en unas circunstancias bastante sospechosas. El problema no era sólo que intentara mantener vivo al PCR, algo que los medios de comunicacion y su bombardeo propagandístico habrían podido mantener bajo control, como sucedió con otros partidos como el Partido de los Trabajadores, que al final terminó integrándose en el Partido Social Demócrata por causa, entre otras, de su invisibilizacion mediática. El problema mas grave, desde el punto de vista del Frente de Salvacion Nacional, el partido que se creó en la "Revolucion" y que se hizo cargo de las instituciones en diciembre de 1989 para aplicar los dictados del FMI y de los intereses de las potencias occidentales, era que Zbaganu y los suyos reivindicaban la existencia del Partido Comunista de Rumania, que nunca habia sido disuelto por sus miembros, y por lo tanto no deseaban crear un nuevo partido sino continuar con su historia, incluyendo archivos, sedes y todo tipo de bienes.

Sin embargo, el FSN se habia hecho con el control de todo el PCR, de toda su estructura, y muchas de las sedes, archivos, bibliotecas, vehículos, etc.. del partido comunista habian sido "apropiados" ilegalmente por los nuevos dirigentes. No se trataba sólo de un problema político para el gobierno, sino de una denuncia económica.

La muerte de Zbaganu acabó con todos los intentos de continuar la historia del PCR en Rumanía. Al contrario, cualquier intento de revitalizar el comunismo se cuidó mucho de señalar que eran un partido diferente, y los nuevos partidos comunistas que hoy intentan salir a flote se llaman o "Nuevo Partido Comunista de Rumania", o "Partido Comunista de Rumania (no pecerista)" -es decir, remarcando que no tienen nada que ver con el PCR histórico-. Tras la "muerte" de Virgil Zbaganu su hermano Gheorghitta (hoy miembro del NPCR) recopiló una serie de artículos y entrevistas a éste aparecidas en la prensa entre 1990 y 1992, que se publicó en la editorial Planeta, en Bucarest, en 1994, con el título "El siglo XXI será comunista o no ser", utilizando una expresión del propio Zbaganu.

El uruguayo Gabriel Artigue, por aquel entonces en Rumanía, tradujo el libro al castellano y colgó la traducción en internet, en Geocities. Desafortundamente, Geocities fue cerrada en el año 2009 y la traducción al español del libro de Zbaganu desapareció junto con el sitio web. Con la intención de volver a colgar la traducción para que estuviera disponible para los interesados en lengua española, a través de Gheorghitta Zbaganu pude contactar por correo electrónico con Gabriel Artigue, en Uruguay, y este me dió la dirección de Sergi Sanchiz i Torres, español que por aquel entonces estuvo viviendo en Bucarest, y que guardaba una copia digitalizada de la traducción del libro. A través de Sergi, que me envió amablemente una copia del texto de Gabriel Artigue, conseguí al fin el libro en español, que es el que hemos publicado en este blog. Personalmente no estoy totalmente de acuerdo con todo lo que dice Virgil Zbaganu, que a veces renuncia demasiado fácilmente, y quizás intentando atraer a mas posibles electores, a los logros del PCR durante los años que este gobernó en Rumanía, y donde se implantó un sistema socialista que tuvo, ciertamente, algunos errores, pero que logró que el pueblo rumano disfrutara del bienestar social característico de un sistema que primaba los derechos colectivos frente a los priviliegios individuales, y de un nivel de vida que, salvo después de 1980 (cuando Ceausescu intento pagar a marchas forzadas la deuda económica en la que había entrampado a Rumania tras equivocarse abriéndose hacia Estados Unidos y la CEE y alejarse del COMECOM) no tenía nada que envidiar, sino mas bien al contrario, de los paises capitalistas. Sin embargo, el testimonio de Virgil Zbaganu es importante a la hora de entender, desde el punto de vista de un protagonista, que sucedió en la "Revolucion de diciembre de 1989" y en los momentos posteriores, de como todos los logros sociales del socialismo se destruyeron, y como el FMI y los oportunistas del PCR acabaron con todo el tejido productivo de Rumania para convertir al antes rico y poderoso país en una sumisa colonia de Estados Unidos.

La edición del libro corrió a cargo de Gheorghiţă Zbăganu
El prefacio es de Eugen Florescu
El epílogo de Silviu Şomîcu
La traducción: Jose Luis Forneo y Gabriel Artigue
Edicion del blog Un Vallekano en Rumanía (http://imbratisare.blogspot.com/): Jose Luis Forneo

Nota del traductor: "La presente es una traducción del rumano de una compilación de artículos escritos por Virgiliu Zbăganu en la prensa y entrevistas que le fueran hechas entre 1990 y 1992, compilación que se publicó con el nombre de El siglo XXI será comunista o no será, en la editorial Planeta, Bucarest, en el año 1994. La única diferencia respecto al original es que aquí se omite el último artículo de la compilación. En la edición rumana de 1994 se añade: “Este libro ha sido editado con el apoyo del señor Gh. Sârbu”". (N. del t.)

ACCESO A "EL SIGLO XXI SERÁ COMUNISTA O NO SERÁ":


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